Durante la edad media las mujeres usaron un tipo de sujetador muy parecidos a los actuales.
Debido a que los restos textiles son de difícil conservación, lo que sabemos como se vestian en la antigüedad es por medio del arte pictórico, y si nos vamos a la ropa interior entramos ya en la especulación.
Esto cambio hace unos pocos años cuando en unas obras de remodelacion del castillo de Lengberg Tirol del Este, en unas de las bóvedas encontraron gran cantidad de restos de zapatos, cerámicas, sábanas y ropa interior. Y dentro ellos hasta cuatro tipos de sujetadores, hechos en tela de lino y bordados, con copas y tiras de sujeción por los hombros, otros con copas y corpiño que se ajustaban lateralmente por cordones.
Dejaron de usarse cuando la moral cristiana se hizo más encorsetada, y la represión sobre el cuerpo femenino fue mayor por parte de la iglesia.
Así, si pensábamos que el sujetador es un invento del siglo XX, pues no, ya lo usaban nuestras antepadas del medievo para realzar la sexualidad y belleza. Y así lucir vestidos de talle ajustados y amplios escotes.



